Consejos y críticas en las redes sociales y aplicaciones de mensajeria

Consejos y críticas en las redes sociales y aplicaciones de mensajeria

Nuestro negocio es 100 % con vista al público

 

Hace mucho tiempo que me puse a analizar el uso que le damos a las redes sociales y a las distintas aplicaciones que utilizamos a diario. Si bien mis comienzos como consultor fueron creando y desarrollando redes sociales, desde el 2010 a hoy las cosas han cambiado mucho. En estos análisis intenté identificar cómo adultos y jóvenes invertimos tiempo a estar mirando el celular, a compartir publicaciones, imágenes, comentarios, videos, anécdotas, experiencias, momentos, emociones, situaciones.

Constantemente estamos generando contenido en las redes, y estos son utilizados para distintos objetivos, en algunas oportunidades de manera positiva, y en muchas otras lamentablemente de manera negativa.

Ahora, ¿qué sucede con las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea y las organizaciones? Hace 5/6 años atrás, muchas empresas comenzaban a re estructurar su visión comercial organizado los recursos y volcando mucho de estos a internet, era necesario comenzar a tener una fan page de Facebook, como una página web actualizada y adecuada a los nuevos celulares, tablets y para aquellos que querían ir un poquito más al futuro, empezaban a pensar en una plataforma de venta virtual, el famoso carrito. En el 2017, casi no existe negocio que no tenga en la agenda de su estrategia el camino virtual. Pero ¿qué sucedió?, así como tanta información rápida, volátil, y a veces no certera, les llega a miles de personas en cuestión de minutos, muchas empresas, organizaciones, personas, personajes, las han sabido aprovechar y muchas otras no ¿y esto, nos puede llevar al fracaso?, lamento decirles que SI.

Cuando en el 2002 junto a mi hermano y familia decidimos poner una pizzería, aprovechamos el boom de tener una cocina con vista al público, un ventanal grande que dividía la cocina del sector comercial y la gente no te sacaba la vista de encima observando detalle a detalle lo que sucedía mientras su pizza y empanada estaba por salir, hoy, aunque no nos demos cuenta o queramos, cualquiera de nuestros negocios es 100 % con vista al público. El uso de los Smartphone ha generado que todas las cosas que sucedan puedan ser compartidos en cuestión de segundos, una excelente promoción o un insecto en un producto y toda la organización tiene que saber esto y cuidar los detalles, un profesor me diría “TODO COMUNICA. Vuelvo a hacer hincapié en esto, hoy estamos expuestos y nuestro negocio, acciones y hechos están expuestos a ser subidos y compartidos en las redes, el uso de los teléfonos es constante y no podemos estar controlando quién saca y quién no una foto.

En muchas oportunidades también me he preguntado por qué alguien que se retira del negocio, llega a la vereda y escribe un mensaje por Facebook comentando una situación que vivió dentro del mismo hace minutos, y no se acerca a plantarla a cualquier colaborador del local, creo tener la respuesta. La mayoría de la población se ha acostumbrado a no hablar cara a cara, el whats app (entre otros) ha generado que todo lo podemos comunicar (aunque lo dudo) con pocos caracteres, emoticones y si algo se mal entiende, tenemos el famoso “jajaja” que pareciera solucionarlo todo; las relaciones personales están cambiando, y las generaciones más jóvenes nacieron en este contexto, es por eso que cada vez me sorprendo menos cuando vivimos una situación como la de arriba planteada. Es tan fácil poder elogiar a una empresa como criticarla y enseguida que esa crítica logre cientos de adeptos que pueden o no conocer la situación vivida, pero….por las dudas lo comparten entre sus conocidos Y.. ¿qué hacemos? Siempre fui un convencido de que hay que contestar todos los mensajes, las redes son el canal de comunicación con más afluencia que hoy tenemos y es importante que el cliente obtenga un feedback, pero en este último año, he notado que en muchas ocasiones y en distintas empresas, se ha perdido el respeto a las conversaciones y es ahí que recomiendo no seguir el diálogo, porque en más de una oportunidad estamos expuestos a personas que buscan generar algo más allá del comentario o sugerencia.

Entonces? Tengamos presente que tenemos que dedicar tiempo semanalmente a nuestras redes y aplicaciones, DEBEMOS (lo resalto porque hoy es un deber en nuestro negocio) escuchar todos los comentarios, sugerencias, quejas para así poder actuar y orientar nuestro servicio y producto a lo que el cliente o el mercado esperan. “Bienvenidos los clientes que se quejan” siempre dice Roberto Jolías y es así.